maite nicuesa guelbenzu
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Licenciada y Doctora en Filosofía. Experta en Coaching.

Cómo apartar tu mente de las preocupaciones

Por tu mente pueden pasar preocupaciones de todo tipo. Desde asuntos más graves hasta otros detalles totalmente cotidianos. Pero este tipo de pensamiento te produce mucho malestar porque cada vez que una idea negativa pasa por tu mente revives en presente esa angustia vital. Motivo más que suficiente para no dejarte enredar por esas ideas. ¿Cómo apartar las preocupaciones de tu mente?

1. Ocupa tus días con una rutina previsible. Aunque la rutina parece tener ciertas connotaciones negativas, lo cierto es que cuando algo triste nos ocurre, estamos deseando recuperar nuestra rutina como síntoma de normalidad.

2. Más ejercicio físico. Desde el punto de vista de la promoción de la salud, cuando practicas ejercicio físico, no solo cuidas tu cuerpo, también tu mente. Tanto los deportes de equipo como las actividades individuales pueden ayudarte a mejorar tu estado de forma emocional.

3. Cuestión de estadística. ¿Sabías que un altísimo porcentaje estadístico de todos esos fantasmas mentales que pasan por tu mente a lo largo de un solo día nunca se hacen realidad? Por tanto, no pierdas el tiempo pensando en algo que aún no ha ocurrido porque muy probablemente, no suceda nunca.

4. Diferencia entre lo probable y lo posible. Por ejemplo, que algo sea posible no significa que sea muy probable que te ocurra en este mismo instante. Intenta aplicar este razonamiento para poner una preocupación en su contexto.

5. Cuida tu descanso. Dormir es una necesidad vital para tu organismo. Por esta razón, necesitas mimar este aspecto de tu rutina, respetando tus horas de sueño y rompiendo con el hábito de consultar el móvil durante la noche.

6. Distracciones sencillas. Un programa de televisión, un buen libro, un crucigrama, un paseo, una llamada de teléfono, un whatsapp divertido... Estos detalles tan sencillos pueden ser perfectos para hacer una pausa en la jornada.

7. Comparte tu preocupación. Pero compártela con una persona optimista y vital, de lo contrario, si cuentas aquello que te ocurre a un amigo pesimista corres el riesgo de que esa energía te contagie. La terapia de la amistad siempre es un acierto. Tus amigas son una medicina frente a los malos rollos de la vida.

8. Viajes de fin de semana. Escapadas breves que son perfectas para romper la rutina porque te conectan con esa agradable percepción de estar de vacaciones.

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