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Anna Pardo Fernández. Editora de moda, belleza y lifestyle. Activa, optimista y siempre a la última. Comunicar es mi gran pasión y el mundo de la moda es el escenario perfecto para realizar mi viaje.

Los secretos de la dieta escandinava

La primavera ha llegado a nuestras vidas y el buen tiempo reluce día tras día. El sol brilla y las prendas primaverales (cada vez más veranigas) piden a gritos salir del armario. Una vez superada ya la cuesta de Enero - que viene acompañada por la de Febrero - Marzo se convierte en el mes perfecto para poner el foto en la conocida como ‘operación bikini’. La ‘archi famosa’ preparación para afrontar el verano con el mejor tipo posible no es cosa de dos días. Como siempre anunciamos en Madaísh se trata de un proceso lento que debe de durar unos meses. Siguiendo una dieta equilibrada, flexible y sana se producen resultados beneficiosos y más fáciles de conseguir que si optas por una dieta estricta y sin sentido que lo único que logra es que abandones a medio camino. De todas las formas que existen de llevar una alimentación saludable, la dieta escandinava - o nórdica, según donde busques la información - ha sido considerada como la más fácil para lograr tus objetivos sin darte apenas cuenta. Aunque, sin despreciar nuestra rica y variada dieta mediterránea, la forma de comer nórdica es una de las más sanas y preferidas por las personas aficionadas al deporte y las que quieren perder peso. Muchos han sido los casos de éxito de esta dieta que promete grandes resultados con pequeños esfuerzos. ¡Te contamos todos los detalles para que te sumes a la tendencia ‘healthy’ del 2019!

Las bases de la dieta nórdica

Este tipo de dieta sana se centra en disminuir - en la medida que creas y consideres posible - la ingesta de carbohidratos y lácteos para darle más importancia a otros grupos alimenticios también beneficiarios para nuestra salud. La base principal de esta dieta se compone, entonces, de cuatro grupos diferentes de comida a lo largo de la jornada: primero: proteínas, segundos: carbohidratos y tercero: dos dosis de vegetales. Por último, podemos añadir una ración más grasa en versión aceite. De este modo, la dieta escandinava no encuentra necesario contar calorías ni volverse loco con los números ni los gramos. ¿Qué debes comer con moderación? La respuesta es clara: las frutas, semillas, productos del mar, carnes magras, quesos y huevos. Por otro lado, la fibra se debe tomar en grandes cantidades. Por último, debemos tener cuidado con los siguientes ingredientes clásicos en nuestra dieta: el azúcar, el pescado, las carnes procesadas y la comida rápida se reducen de forma considerable hasta casi anular su presencia.

¿Qué alimentos consumir?

Muy fácil es seguir esta dieta con estas cuatro pautas que separan los alimentos en grandes grupos.

· Frutas: En el apartado de frutas damos fuerza a la ingesta de frutos rojos como los arándanos, moras y fresas. Asimismo, se apuesta por el empleo de las manzanas y peras.

· Verduras: Una categoría clave son los vegetales de hoja verde, así como las verduras de raíz como la zanahoria, el brócoli, remolacha y el pepino. ¡Viva la imaginación en esta categoría!

· Pescados: El salmón, arenques, caballa o el bacalao son de los preferidos por la dieta nórdica, aunque no debemos olvidar otros mediterráneos que nos ayudan a conseguir una buena dosis de grasa.

· Legumbres: Aquí tenemos campos abierto ya que todos los tipos son bienvenidos, desde las lentejas, judías o garbanzos.

Beneficios

La dieta nórdica es ideal para deportistas y para personas que tengan una vida muy activa. Además, no es una dieta restrictiva: únicamente está limitada en cantidades - los cuatro puñados de grandes grupos - pero casi se pueden consumir todos los alimentos (siempre con cuidado y moderación). Y, por último, fomenta un menor consumo de grasas y azúcares: de este modo se pierde peso sin hacer los 'imposbiles' esfuerzos que requieren otros planes alimenticios.

¿Te animas a seguir la dieta escandinava?

Imágenes: Pinterest

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