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10 trucos para poner tu currículum en primera línea

Prepyus
septiembre 05 2016

El currículum es la carta de presentación de cualquier fashionista. ¿Cómo destacar entre las candidatas? No se trata tanto de lo que pongas sino del cómo. Por eso Madaísh, tu red social de moda, te da todas las claves para hacerlo.

Antes de todo, piensa una cosa: cada día llegan a las oficinas de recursos humanos decenas de currículums, ya sea en formato físico o vía email, y, desgraciadamente, la mayoría de ellos nunca pasa ni siquiera el primer vistazo del responsable de personal. ¿Cómo consigo que se fijen en mí a través de un simple papel? A veces el contenido no es tan importante como la presencia. Al menos, si lo que quieres es llamar la atención de primeras. Por eso, pon atención a estas técnicas y ponlas en práctica la próxima vez que solicites empleo en una empresa.

1. Sé breve. El currículum no puede ocupar más de un folio. Métetelo en la cabeza. Sí, sabemos que te has comido el mundo durante tus años de universidad y que has hecho mil cosas, pero recuerdo lo que me dijeron una vez: “¿Cómo es posible que el currículum de una persona de 20 años ocupe más que el del director de RRHH?” Y tenía razón. Poner todo no sólo hará que nadie se lo lea, sino que tienes que ser consciente de que todo lo que has hecho en tu vida no tiene porqué ser interesante para todas las empresas. Selecciona la información y personalízala en base a la compañía a la que te diriges.

2. Información selectiva. Esto está muy relacionado con lo anterior. Los datos personales son imprescindibles, así como la formación, la experiencia, los idiomas o la informática. Pero piensa: ¿a quién me dirijo? Y en base a esa pregunta pon SÓLO lo que creas que les puede interesar de ti. Por supuesto, puedes incluir también algún logro u objetivo conseguido. Que vean que eres resolutiva.

3. Actualización, por favor. Y nunca dejes años en blanco. ¿Es que no has hecho nada durante todos esos meses? Las empresas no quieren a alguien que se ha estado tocado los cataplines tanto tiempo.

4. Que sea deivo, pero lo justo. Esto es que utilices mucho las palabras clave. Describe las funciones realizadas en cada puesto, pero de forma contundente y concisa. Si quieren saber algo más específico, ya te lo preguntarán en la entrevista.

5. La presentación: súper cuidada. Que sea legible, con buena ortografía, con calidad. Importante: siempre a color. Hay cientos en blanco y negro. Si de repente el responsable de personal se encuentra uno a color, le entrará ganas de leerlo ya de primeras, aunque sólo sea por curiosidad. Los colores pastel suelen funcionar, porque no cansan la vista y producen en el receptor una sensación positiva. Sé creativo y serio a la vez. Piensa en una plantilla o inspírate en alguna que ya haya colgada por la red.

6. La foto. Sonriente, decidida. Con un estilismo arreglado, pero no como si fueras a una boda. Maquillada, pero no en exceso. Natural. El tamaño dependerá de si la empresa valora más o menos la imagen. No es lo mismo un puesto para una oficina que uno para atención al público. Mejor colocada arriba a la derecha.

7. Elabora un currículum interactivo. ¿Qué sería de este mundo sin las redes sociales? ¿Tienes página de Facebook? ¿Un Instagram guay? ¿Tu cuenta de Twitter es activa? ¿Escribes en alguna web? Linkéalos todo con hipervínculos al final de la hoja y antes de guardar el documento en formato PDF. Si lo mandas por email, el receptor podrá dirigirse directamente allí y conocerte un poco más.

8. Incluye una carta de presentación. Explica en ella qué te motiva del puesto al que aspiras, alguna afición o hobby, tus aptitudes personales, etc. Puedes ponerlas a modo de gráfico, para que no quede como un soso bloque de texto.

Ahora que ya tienes hecho el CV, llega lo más importante: enviarlo. ¿Quieres saber algunos truquis de última hora?