Prepyus

Journalist. Master in Corporate Communication. "One is not completely dressed unless one wears a smile". Redactora de contenidos en Madaísh.

DIY: pulseras Velvet

El terciopelo, ese tejido que siempre “velvet” a casa por Navidad. Y es que, según se van acercando las fechas, se convierte en un imprescindible de nuestros estilismos, sea en la prenda o el accesorio que sea. Nadie puede discutir que es sinónimo de sencillez y elegancia. ¿El aliado perfecto? Sin duda, sí, y más si hablamos de tiempos de paz, amor y prosperidad. Algo tan especial no puede ser usado en cualquier ocasión.

Pero si nos remontamos a sus orígenes, tenemos que desplazarnos hasta el Lejano Oriente, allá por el siglo XIII. El tejido, ya entonces, era propio de los trajes más suntuosos. Debido a su alto coste, era considerado como un producto de lujo, al igual que lo era la seda. Sin embargo, hoy en día, y aunque sigue siendo una clara opción de los diseñadores más prestigiosos de la Alta Costura, está al alcance de todos. No tienes más que acercarte por tu Zara más cercano y ver los diseños que tiene preparados para ti estas Navidades.

Por eso mismo, en este artículo, y como ya habréis adivinado, vengo a hablarlos del terciopelo, pero no como una opción para vestidos, bolsos o chaquetas, sino en un formato DIY donde os voy a mostrar cómo elaborar unas sencillas pulseras hechas de este material. Seguramente ya las habréis visto en varias páginas web de la mano de algunas fashion blogger: están formadas a base de terciopelo elástico y charms dorados y plateados. ¿No quedan ideales para llevar con nuestros looks más navideños?

El primer paso a seguir es recopilar todo el material necesario. Necesitarás:

-Cintas de terciopelo en los colores que más te gusten. Aquí tienes dos opciones: bien comprarlas elásticas (como las pulseras originales) o rígidas. Las primeras yo las compro en la tienda El Taller. El metro está a 1’50€.  Las segundas son cintas que puedes conseguir en la tienda Tiger. Son rollos de 5 metros y cuestan únicamente 1€. Personalmente, los colores que a mí más me gustan son el azul Klein, el rojo y el beige.

-Necesitarás también dos tipos de charms: los principales (que van con una arandelita para poder enganchar) y los de cierre (mira bien que el agujero sea lo bastante grande para que pasen las dos tiras de terciopelo y lo suficientemente pequeño para que no se salgan). Los puedes encontrar en el Taller en dorado y plateado. El precio varía según el que escojas, pero suele ir entre 0’25€-1€.

Tanto las cintas de terciopelo como los charms están mostrados en las fotos de aquí abajo.

Una vez tengas todo, los pasos a seguir son muy sencillos. Primero tienes que cortar la cinta, según sea el grosor de tu muñeca. Para que te hagas una idea, con 1 metro de cinta elástica yo hago cuatro pulseras. Después pasas a añadir el charm principal y, por último, el de cierre. Es importante también que, con un mechero, quemes un poquito los bordes de la cinta, con el fin de que no se deshilache. ¿A que es fácil? Y, no sé tú, pero yo cuando me hice la que quería, luego no podía parar de hacer pulseras. ¡Es realmente adictivo! Aquí te muestro algunas fotos de algunas de las que he realizado.

Recuerda que no es necesario que lleves solo una, de hecho lo que se lleva es ponerte en la misma muñeca varias de distintos colores. Y también son un complemento ideal para regalar.