paula casielles

Me llamo Paula. Decidí abrir un blog (LiveLove Polly) en el que compartir con el mundo mis pasiones y mi estilo de vida. Me encanta inspirarme e inspirar. Amo la moda, la decoración, los viajes... La vida

In the city

Hola chicas. Soy Paula Casielles, creadora del blog LiveLove Polly, en el que como muchas de vosotras lucho cada día por compartir mis looks y llegar al mayor público posible. Es difícil, pero no imposible, tenemos que luchar para que nuestra pasión sea vista y compartida y así ayudar a muchas chicas a inspirarse con creaciones nuevas.

Otra de mis pasiones (que me viene de familia) es escribir, y desde que soy una niña tengo diario, sí jaja, se que suena un poco raro decir que a día de hoy, con mis 33 años tengo diario, pero es así. Y voy a aprovechar esta oportunidad que me da Madaísh para poder escribir aquí mi día a día, mis anhelos, mis aventuras, mis pensamientos... Tal y como si fuera de verdad Carrie Bradshaw, personaje por el que siento, como muchas de vosotras, seguro, una enorme pasión. Crecí con estas mujeres y de verdad que no miento cuando digo que me he inspirado en sus vidas y en sus estilismos muchas muchas veces, y espero seguir haciéndolo de por vida.

El post de hoy lo voy a encaminar hacia el amor. ¿Por qué cuando estamos locas por un hombre, demostrándole cada día lo que sentimos y que queremos cuidarle y amarle de por vida, él siente un pánico irrefrenable y huye?

Durante casi dos años estuve enamorada perdidamente de un compañero de trabajo. Nos conocimos, nos caímos muy bien. En un principio creo que no sentíamos ni atracción sexual el uno por el otro, pero con el paso del tiempo, el roce y esas cosas de la vida, empezamos a sentirlo. Nuestro método de ligoteo era el chat del facebook. Siempre cuando llegábamos a casa, después de cenar, yo en mi apartamento en el que vivía con una compañera, mi mejor amiga Vane, y él supongo que en su habitación en la casa de sus padres, nos sentábamos en nuestros respectivos asientos asignados a tal oficio y a esperar a que el otro se conectara. Cuando llegaba el momento de ver en verde el circulito con su nombre, me invadía tal felicidad y cosquilleo por el estómago que creo que con palabras no sería capaz de explicarlo. El amor a veces, puede ser lo único que te hace feliz en la vida en ese momento.

Minutos, horas de charla, un día tras otro. Luego en el trabajo, éramos amigos, pero ya nos gustábamos y éramos conscientes de que algo estaba empezando...

CONTINUARÁ...

paula casielles