Patricia7691

Periodista y locutora. Redactora en Madaísh. “Mi dinero, donde pueda verlo: colgando en mi armario”. Labios rojos. Siempre.

Cómo no sufrir con tacones

Los zapatos de tacón. Nos encanta verlos, probárnoslos, comprarlos, pero a la hora de llevarlos puestos cambia la historia. Al principio todo va bien, nos gustan y nos encanta cómo quedan y las piernas que hacen, pero al cabo de unas horas, más bien pocas, empezamos a arrepentirnos de habérnoslos puesto y nos invade un odio loco. No hay estilismo que no suba un par de niveles con unos stilettos, sin embargo, las ganas de arrancarse los pies también son desorbitadas pasado un tiempo. Por eso hemos buscado trucos y consejos para todas las fashionistas que no se bajan de sus tacones pero que tampoco quieren sufrir.

Cómo andar. Parece simple y sencillo pero caminar sobre unos tacones y más cuando son altos, es toda una ciencia, os lo aseguramos. Además, estar toda una noche subida a unos stilettos tiene repercusiones en todo el cuerpo. A cada paso, en el acto de andar involucra a tus abdominales y apoya bien los talones para aliviar los pies lo más posible.

 

Calcetines. Sí, como lees, póntelos en casa con calcetines, mejor si son gruesos, y camina con ellos unas horas antes de llevarlos a la calle. De esta manera podrás amoldarlos un poco más a tu pie y forma de andar evitando después posibles rozaduras o ampollas.

 

Mira la forma de tu pie. Pueden ser preciosos, pero si esos zapatos puntiagudos te aplastan los dedos o esos otros son imposibles para tus pies planos por superar los 7 centímetros, no los compres, acabarán en el fondo de tu armario y sólo los usarás para ir a comprar el pan. No te desanimes y busca, ¡hay miles de modelos y zapaterías!

 

La plataforma es la clave. Por muy altos que sean esos zapatos, si en la parte delantera tienen plataforma, evitará que lleves el pie tan inclinado y los aguantarás mejor. Por norma general son más cómodos, así que elígelos.

 

Buena sujeción. Si estás incómoda pensando que se te van a salir, por tu pie estrecho o por la sensación que te da, lo mejor será que te decantes por los que tienen una pequeña correa que los sujeta al tobillo.

 

Productos y plantillas. En las farmacias podemos encontrar aliados como el stick antiampollas y las plantillas acolchadas o de silicona para sobrellevar mejor nuestra andanza en tacones. El stick lo mejor es llevarlo siempre encima y aplicar antes de que aparezcan. Las plantillas, por su parte, ayudarán a descansar el pie y a que a cada paso no sea tan brusco al apoyar la planta.

 

Si estás muy enamorada de unos tacones altísimos a niveles desorbitados, siempre podrás pedirle a tu zapatero que te los acorte, algo conseguirás reducirlos y poder usarlos más a menudo.

 

Por último, crema hidratante en los pies. Algo que puede parecer obvio pero que funciona. Y si no tienes, aceite, y sirve de cualquier tipo. Para que el pie resbale y evite la fricción que causa las odiosas rozaduras y ampollas.

 

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Imágenes | Instagram; Pinterest; Cosmopolitan