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Soñadora y enamorada de la moda

Diez lugares para enamorar a tu pareja en Valencia

1.  TERRAZA DE LALOLA

Un oasis con aire flamenco en la ciudad de Valencia. El restaurante LaLola, a las faldas del Micalet, se convierte en un refugio tranquilo en pleno centro histórico. Con el buen tiempo, su terraza es un mirador al campanario en el que encontrar la intimidad en medio de la vieja Valencia y evadirse.
A unos pasos del Mercado Central, se abastecen allí de todo lo necesario para elaborar sus especialidades en arroces y cocina de mercado.
Cuentan con el sello Q del Gobierno de España a la calidad turística y pertenecen al Club de Restauración para Celíacos de la Comunidad Valenciana. Además, toda su carta incorpora platos cardiosaludables evaluados por la Universidad de Valencia.

 

2.PASEO EN CATAMARÁN POR LA MALVARROSA 

Pensar en un lugar romántico en Valencia es pensar en el mar. Y una de las mejores posibilidades que ofrece para disfrutar de él en pareja es un paseo. Hace unos años, modernos catamaranes cogieron el relevo a las famosas golondrinas del Puerto de Valencia, que realizan un recorrido hasta la playa de la Malvarrosa.

La salida es desde el Tinglado número 2 de la dársena interior del puerto, junto al Edificio del Reloj, donde se pueden observar las instalaciones de la Copa América y del circuito de Formula Uno. También se ve al completo toda la nueva Marina Real Juan Carlos I, pero lo mejor es dejarse llevar por la Malvarrosa en mar abierto. A lo largo del recorrido, además, se sirven vinos valencianos y clóchinas al vapor.

Si se quiere realizar un viaje más divertido, los cruceros puesta de sol de los fines de semana, de tres horas de duración (desde las 20.00 horas), incluyen música en directo, mojitos, cena y espectáculos. En el caso del puesta de sol chill out, se puede disfrutar del atardecer durante hora y media saboreando una cata de cava.

 

3. RESTAURANTE VERTICAL

Ubicado frente a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el restaurante Vertical se encuentra en la novena y última planta del hotel Confortel, donde destacan sus vistas únicas de Valencia mientras se disfruta de una comida o cena.
Este espacio nació con el referente gastronómico de La Sucursal, dirigido por una experimentada familia muy reconocida en la ciudad y cuenta con una estrella Michelín desde 2009.

En su oferta juega un papel importante el vino, presentando las referencias más novedosas y actuales en el mercado.

 

4. PUESTA DE SOL EN LA ALBUFERA

El Parque Natural de la Albufera de Valencia, con 21.000 hectáreas de superficie, constituye uno de los espacios naturales más representativos de la Comunidad Valenciana, y se ha reconocido su valor en el ámbito nacional e internacional. Localizada a unos 15 kilómetros del extremo sur de la ciudad de Valencia, constituye el mayor lago de la Península Ibérica.
En torno a ella, antiguo golfo marino cerrado por una restinga o cordón litoral y alimentado por las aguas dulces de barrancos, acequias y surgencias, se localiza uno de los paisajes humanizados tradicionales más interesantes del mediterráneo español y una de las áreas de mayor valor ecológico de la península.
Aparte de su valor natural, la Albufera ofrece uno de los más bellos atardeceres de España, puesto que el sol se funde prácticamente con el mar. Al ser navegable, entre sus actividades se incluye un paseo en barca para parejas sobre las 19.00 horas, de forma que un barquero la acompaña hasta un lugar tranquilo y solitario y la recoge posteriomente (el tiempo aproximado de la actividad es de dos horas y media).

 

5. PARQUE DE CABECERA

Ubicado en el lecho histórico del río Turia, el Parque de Cabecera prolonga el gran cinturón verde del antiguo cauce y recrea el paisaje original del Turia dando el protagonismo al agua.
La topografía, con las diferentes cotas del terreno, consigue crear ambientes íntimos con amplias vistas. Recrea el origen aluvial del lecho del río, que favorece la formación de islotes de sedimentación por el paso del agua característica de la geografía valenciana. La disposición de estos islotes y la vegetación enriquece la secuencia visual de los recorridos peatonales y ciclistas. Desde el extremo occidental del Jardín del Turia parten los dos recorridos principales del parque, el Paseo del Molí del Sol y la Senda de Ribera situados uno a cada lado del lago.
La «montaña- mirador», hito visual del parque desde la ciudad con una diferencia de cota respecto a la calle de 15 metros, actúa como rótula entre los Jardines del Turia y el Parque de Cabecera. Desde su mirador se puede disfrutar de vistas panorámicas del propio Parque de Cabecera y del Parque Natural de la Sierra Calderona. Es el soporte del auditorio al aire libre con el lago de telón de fondo.
La selección y ubicación de especies se fundamenta en la climatología de la zona, la topografía y la disponibilidad de agua. Una vegetación acorde con el ambiente de ribera que en otros tiempos caracterizaba el entorno del Turia.
El Parque de Cabecera ofrece a la ciudad y a su área metropolitana un espacio verde que por su extensión y configuración actúa como marco para la realización de numerosas actividades.

 

6. RESTAURANTE SUBMARINO 

Está situado en la parte central del Parque Oceanográfico de Valencia, siendo el edificio más emblemático debido a la peculiaridad de su cubierta diseñada por Félix Candela.
En la planta inferior se ubica el Restaurante Submarino, que dispone de un gran acuario perfectamente integrado en todo su perímetro donde se puede disfrutar del contraste entre el azul intenso del agua y el color plateado de los peces. Unido a la armonía y sincronización de sus movimientos que, circulando alrededor de todo el edificio, proporcionan la escenografía mas adecuada para uno de los mas bellos entornos en los que tendrá el placer de estar. Se puede disfrutar de una muy particular experiencia, la de comer bajo el agua.
El restaurante permanece abierto durante todo el año de lunes a domingo en servicio de comidas y los viernes y sábados para cenas.
Desde el punto de vista culinario y decorativo se ha optado por la fusión y la cocina Mediterránea.
Todo ello en un entorno de gran belleza presidido por la espectacular lámpara central que emula ser un banco de medusas.

 


7. JARDINES DE VIVEROS

La categoría histórica de este jardín, su extensión y cuidada jardinería, y la misma abundancia de monumentos escultóricos o de otro tipo que realzan su entorno, lo convierten en el corazón verde de Valencia.
Puede considerarse el jardín más emblemático de la ciudad por su historia, valor cultural, ecológico y paisajístico, extensión y diversidad botánica.
Su trazado responde a diversos estilos de jardinería, fruto de las diferentes remodelaciones realizadas, con parterres de estilo romántico en su zona sur, zonas que imitan paisajes naturales en su parte norte, o la conocida «Rosaleda».
Además de destacar por su gran cantidad y diversidad de ejemplares arbóreos, 2.769 ejemplares y 167 especies botánicas diferentes, contiene individuos excepcionales como la alineación de Washingtonias filiferas y robusta en el paseo de entrada desde el Llano del Real, uno de los paseos más largos en los que caminar dentro de Viveros, la gran Jacaranda mimosifolia y el impactante Podocarpus macrophyllus frente a la Alquería de Canet, construcción muy representativa y en buen estado de conservación, de la arquitectura rural valenciana.

 

8. RESTAURANTE BACCO

Otro de los mejores rincones de Valencia para acudir en pareja es el restaurante Bacco, situado en pleno centro histórico (muy próximo a la Plaza Redonda). A la luz de las velas, el ambiente que se recrea en el interior de este local, a modo de gruta, resulta perfecto para una cena romántica.
Su especialidad es en comida italiana: pasta caseras, pizzas, carnes, pescados, carpaccio, postres artesanos…todo en un original y acogedor marco con una decoración única para pasar una velada perfecta. Destaca su extensa carta de vinos.

 

9. TERRAZA DEL HOTEL LAS ARENAS 

El Hotel Balneario Las Arenas nació con el objetivo de recuperar las playas de Las Arenas y la Malvarrosa en la ciudad de Valencia, combinando la belleza arquitectónica del histórico balneario, fundado en 1898, con el diseño moderno, en un lugar privilegiado junto al mar.
Tomando como base el modelo arquitectónico de los pabellones que albergaron el antiguo balneario, este edificio de corte clásico se convierte en una referencia en la ciudad.
En él se encuentra la terraza Omega Lounge (abierta todo el año), un lugar ideal para saborear deliciosos cocktails o tomar una comida rápida en pareja. En ella se puede disfrutar de una vista panorámica de la playa gracias a sus puertas deslizantes y al espacio abierto en el que se encuentra. Todo ello contribuye a relajarse en un ambiente al más puro estilo chill out ibicenco en sus amplios sofás.

 


10. JARDINES DE MONFORTE 

Con una superficie aproximada de 12.000 metros cuadrados, es un jardín para el reposo y el encuentro con la sensación estrictamente estética y naturalista. En él se encuentra gran cantidad de bellas estatuas y jarrones, relajantes fuentes ornamentales y figuras de plantas recortadas, árboles y arbustos de gran belleza y antigüedad, setos recortados y zonas de flor que hacen de este jardín uno de los más bellos de la ciudad de Valencia.
Su origen se remonta a uno de los huertos existentes en la zona de extramuros de Valencia, concretamente al huerto de Don José Vich, Barón de Llaurí. Fue vendido en 1849 a Don Juan Bautista Romero, Marqués de San Juan, que pagó por el 80.000 reales.
El Marqués de San Juan encargó al arquitecto valenciano Monleón Estellés la construcción del jardín. En 1872, al morir el Marqués, pasa a su esposa, que lo deja en herencia a una de sus sobrinas, Josefa Sancho Cortés. El matrimonio de ésta con Joaquín Monforte Parrés provoca que desde ese momento se le denomine Jardín de Monforte.
El año 1941 es declarado «Jardín Artístico Nacional», quedando bajo protección del Estado. Posteriormente, en 1970, pasa a propiedad municipal, restaurándose y abriéndose al público en 1973, tras la rehabilitación del Palacete y del trazado artístico neoclásico del jardín.
De este jardín se ha dicho que el «último jardín histórico-artístico del siglo XIX que queda en la ciudad de Valencia».
Contiene 33 estatuas de mármol, abundancia de estanques y surtidores, un gran estanque con forma de flor de nenúfar, destacando los grandes ejemplares de magnolios, laureles y ginkgos.