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maite nicuesa guelbenzu

Licenciada y Doctora en Filosofía. Experta en Coaching.

El miedo es un sentimiento lógico que incluso tiene una función positiva, es decir, eleva el nivel de resiliencia para la supervivencia. Sin embargo, el miedo también puede debilitarnos. Es lo que sucede cuando quedamos encerradas en algo que nos preocupa, en un fantasma que nos aplasta. Cuando abrimos la puerta de los fantasmas irracionales, entonces, estamos dando alas a ideas negativas y ansiedades de futuro que conectan con el plano de la imaginación.

No puedes deshacerte de tus experiencias pasadas que son aquellas que en gran medida te condicionan de un modo negativo cuando antes de haber emprendido un proyecto, tienes miedo. Ese proyecto todavía no ha comenzado y, sin embargo, ya estás asustada.

Cuando tu pasado condiciona de una forma negativa tu presente estás dejando que los errores del ayer te condicionen en forma de límite, en lugar de aprender de ellos. Es decir, cambia el enfoque, no pasa nada por cometer un error y tropezar. De este modo, no dramatices y no busques certezas absolutas.

Tal vez no puedas reducir tu temor a cero, sin embargo, es posible que puedas reducirlo y aprender a manejarlo. ¿Cómo lograrlo? Con recursos de resiliencia. Por ejemplo, los momentos con amigos, el descanso, los planes de ocio, el trabajo, la familia, tus momentos de intimidad... Cuanto más diversificada esté tu vida en distintas esferas de satisfacción, más fácil te resultará compensar el temor que sientes.

En la vida hay muchos elementos que trascienden a nuestro control, sin embargo, experimentamos más temor cuando pretendemos tenerlo todo bajo control. Por tanto, aprende a fluir, enfócate en aquello que sí puedes decidir.

El miedo está presente en el ámbito profesional, pero también, en el plano personal siendo esta la principal causa de fracaso sentimental. El miedo te lleva a quedarte en el refugio de tu zona de confort, de tu rutina, de lo previsible. Sin embargo, cuando nos guiamos por esa inercia no avanzamos. Por esta razón, el mejor modo de superar el miedo al miedo es afrontarlo.

Una de las frases de amor más bonitas es esta de René de Chateaubriand: "Mientras que el corazón tiene deseo, la imaginación conserva ilusiones". Intenta poner deseo e ilusión a la vida porque gracias a estos ingredientes se disipa mejor el miedo.

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