Tu red social de moda y belleza Accede a más de 100.000 contenidos creados por influencers de todo el mundo

maite nicuesa guelbenzu

Licenciada y Doctora en Filosofía. Experta en Coaching.

El amor propio es una fuente de bienestar continuo. Sin embargo, este proceso de amor incondicional puede no ser sencillo. A veces, encontramos muros internos, bloqueos que son un freno en ese camino de autoestima. ¿Cómo puedes empezar a quererte a ti misma?

1. Observa todo lo bueno que hay en ti como un reflejo del amor que has recibido en tu infancia. Por tanto, valora con gratitud ese legado de amor que muchas personas han dejado en ti a través de su influencia positiva.

2. “Las personas olvidarán lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca olvidarán cómo las hiciste sentir”, una de las frases de amor de Maya Angelou. ¿Y cómo te haces sentir a ti misma? Reflexiona sobre esta cuestión.

3. Trata con cariño a tu niña interior. Cierra los ojos e imagina mentalmente una imagen de tu infancia. Puedes elegir una fotografía de tu álbum de aquella etapa para conectar con ese momento tan personal.

Dedica frases bonitas a esa niña interior: "Tú eres buena", "Yo te quiero", "Eres una persona valiosa", "Tú no tienes la culpa de nada de lo que ha pasado". La infancia o la adolescencia pueden ser etapas agridulces. Etapas que tienen muchos momentos bonitos, pero también, otras vivencias que no son tan añoradas. Acoge a tu niña interior.

4. Vuelve al presente. Muchos de los sufrimientos que experimentas en tu vida ocurren porque no estás centrada en el ahora, sino que estás alimentando pensamientos mentales que remiten a algún hecho del pasado. Intenta concentrarte en el control de la respiración para pasar del estado de la mente al estado de la presencia.

5. Sonríe. Cuando sonríes, tu cerebro recibe una información que transforma tu propio estado de ánimo. Por tanto, sonríe de verdad, haz este gesto con convicción. Y notarás cómo algo cambia en tu corazón. Puedes mirarte al espejo sonriendo, envía un mensaje de cariño, afecto y comprensión hacia esa imagen que ves en el espejo y que es un reflejo de ti mismo.

6. No te identifiques con tu sufrimiento. El sufrimiento es algo que te ocurre pero no eres tú misma. Intenta observar esa preocupación con cierta distancia. Suelta el lastre de todo aquello que te afecta. Por el contrario, aférrate con fuerza a la raíz de tu vida que eres tú misma como protagonista.

Comentarios