Tu sesión en el cuarto de baño, con estilo

Si bien es cierto que muchas de nosotras elegimos el cuarto de baño como zona de atrincheramiento para preparar nuestros mejores looks, puede ser un buen lugar para realizar una sesión fotográfica distinta, por qué no divertida.

Acercáos a las ventanas si tenéis esa opción, abridlas, la luz natural llena de luz la mirada y permite ver mejor el maquillaje y los colores o complementos que habéis elegido. Tratad de conseguir sobre todo, buenos retratos, no creo que sea tan interesante que se cuele en el plano el detalle del inodoro, y si es necesario, al menos aseguraos que la tapa esté cerrada y el baño lógicamente recogido, pues se trata de buscar glamour en un lugar poco usual pero muy común en el que pasamos horas, dedica unos minutos a pensar la foto perfecta y simplifica el fondo.

Las texturas de los azulejos suelen ser muy bonitas para mostrar algunos detalles de los complementos, ¿papel pintado? ¡perfecto, ya lo tienes! Puedes empezar por las fotos de cintura para arriba. Cuidado con los reflejos del espejo, no siempre quedan como pensamos.

La bañera, es ideal, puedes llenarla de agua templada hasta la mitad y meterte vestida si tienes tiempo de sobra para secarte luego bien e ir probando poses. Os voy a revelar un secreto muy especial que me contaron el otro día y que funciona de maravilla: mezcla un litro de leche con el agua de la bañera y sumérgete en el agua, merece la pena. Se consigue lograr un agua blanquecina y opaca, y si encima utilizas el flash de la cámara, hasta Cleopatra sentiría quizás envidia con los resultados. El resto os lo dejo a vuestra imaginación…