LilyAntich

Be True to Yourself. Psicóloga y PNL, apasionada de la vida, la moda, la belleza y la cocina

La vecina del quinto: por nosotras, las mujeres reales

La Vecina del quinto es la mujer con la que nos cruzamos cuando salimos a comprar el pan, la profesora de nuestros hijos, la dependienta de nuestra tienda favorita, la directora de nuestro banco de confianza, nuestra amiga e incluso aquella con la rivalizábamos en el instituto, es...todas aquellas mujeres reales que vemos cada día y con las que compartimos nuestras alegrías y nuestras penas, somos nosotras mismas cuando nos miramos en el espejo.

Es un símbolo, un símbolo de la mujer que somos, aquella que se levanta con el pelo revuelto, con los ojos a lo mapache por que olvidó desmaquillarse la noche anterior (sí, no debería pasarnos pero nos pasa por que nos quedamos fritas en el sofá). La mujer que tiene curvas, muchas o pocas, que tiene poco pecho y quizá le gustaría tener más o la que gasta una talla 110 y está super orgullosa de ello. La chica que tiene celulitis aún estando delgada y a la que le han dicho que tiene un cuerpo de pera y no sabe ni lo que significa (y tampoco lo necesita). Con culito respingón y enormes tobillos. Con estrías por haber dado a luz o por sufrir cambios de peso por culpa de las presiones de la sociedad por un cuerpo delgado y esbelto que lo único que le provoca es comer más por la ansiedad de no tenerlo.

La belleza de la mujer, radica en lo distintas que somos todas y lo especiales que eso nos hace ser, en que unas son altas y otras somos bajitas, que tenemos tallas más allá de la 38 y eso no nos convierte en feas o en tener que ser ignoradas por la sociedad de la moda.

Está bien esta moda de las curvies y sus desfiles, pero hasta que no deje de ser una moda no estará "normalizado" el asunto. Y dónde quedamos las que sin ser curvies tampoco somos de las delgadas, dónde queda la mujer de 1.60 que no pesa 45 Kg? Y lo más gracioso...pueden por favor las firmas de moda ponerse de acuerdo con las tallas? que el otro día me pasé por Violeta, la tienda de tallas grandes de Mango y su talla 40, no es la misma que la que hay en Mango, una ya no sabe a qué atenerse! Lo que en una tienda se te cae en la otra no te sube el pantalón ni a las rodillas...un poco de seriedad por favor que algunas llegan a obsesionarse y deprimirse y luego vienen los sustos y las adolescentes que aún les queda una larga vida por delante tristes por que no son como las chicas que salen en la tele...

En fin...querámonos todas, valoremos nuestra belleza exterior pero sobre todo cultivemos la interior, seamos todas unas estupendas vecinas del quinto.

Os recomiendo el siguiente enlace de la campaña de DOVE y la Belleza Real 

Besos gordos