De mayor seré...¡Wedding planner!

"De mayor quiero ser wedding planner". Esa es la respuesta que mi sobrina Inés, de 7 años, tiene a una de las preguntas más habituales de la infancia. Y es que con las bodas que se celebran en el siglo XXI, encargarse de organizar una es como asumir el rol de hada madrina. Una wedding planner se encarga de manejar la agenda, seleccionar y coordinar los mejores proveedores y elaborar el timming del evento. Porque casarse no es lo que era, esta carrera es indispensable para realizar las bodas 'de hoy': más originales, divertidas y, por qué no, caprichosas.

Una wedding planner es, en el sector de los eventos, la profesión análoga al coolhunter. Su campo de acción es verdaderamente amplio (localización, flores, música, etc.) Sus posibilidades tampoco no tienen fin según la temática de la boda en particular (vintage, rústica, boho chic, urbana,...) Pero, ¿de qué se encarga? Recojo ahora algunas tendencias de boda de las que se hace cargo una wedding planner.

El amor es dulce

candybarCualquier celebración que se precie debe tener una candy bar, una mesa exquisitamente vestida con dulces o golosinas donde los invitados acudirán para tener su momento dulce. Herederas de cumpleaños y eventos infantiles, las candy bar están muy de moda ¿A quién le amarga un dulce? Los adultos también caen en la tentación.

Los protagonistas son los novios

iniciales

Ellos son los anfitriones del evento y quienes, sin duda, están de enhorabuena. Por ello, las iniciales de los novios y otros guiños como sus fotos o símbolos deben ser elementos de toda ceremonia. En un cartel de bienvenida, en los menús o en el photocall del evento, los novios siempre están presentes y cada vez de manera más original y encantadora.

Detalles que enamoran

detallesUn libro de visitas organizado y pintoresco, una pulsera hecha con retales del vestido de la novia como regalo para las invitadas, un seating plan que llame la atención o calzado cómodo para que todos bailen hasta el amanecer... Una wedding planner se encarga de poner su sello personal en detalles únicos que harán de la boda una cita inolvidable.

Si vas a dar el '¡sí, quiero!' quizá la necesites. Una novia suele necesitar como mínimo 300 horas para organizar su boda y, sin el hábito de realizar algunas tareas, esto puede llevarle mucho tiempo. Para que todo salga a la perfección y no haya imprevistos... nunca está de más la ayuda de una experta.