Isabel Navarro Ibáñez

Periodista, estilista y enamorada del sur. Me inspiran la luz del sol y el sonido del mar.

Las 9 tendencias que queremos que desaparezcan en 2016

Que la moda es democrática ya lo sabemos. Esto se suele decir porque está al acceso de todo el mundo y, en la mayoría de las ocasiones, aunque pueda parecer raro, las colecciones de los grandes diseñadores se inspiran en las calles y no al revés. Hay veces en que algo que llevamos un tiempo viendo a diario, pasa a formar parte de un desfile importante y es entonces cuando (¡horror!) estamos perdidos. Ya no hay vuelta atrás: lo que parecía un absurdo perpetrado por gente de dudoso gusto o sólo por personas que buscaban una salida original o cómoda ha llegado al mundo de la moda con mayúsculas. Ya tenemos nueva tendencia. Y algunas de ellas son bastante lamentables. Aquí una lista de las que queremos que se esfumen.

1. Jerséis de cuello alto (o perkins) con los hombros al aire. El mundo se divide en dos tipos de personas: las que llevan jerséis de cuello alto sin mangas (¿sólo tienes frío en el cuello o qué pasa?) y las que no. Pero esta “tendencia” (o abominación, como lo quieras llamar) ha dado un paso más allá con estos jerséis y camisetas. Son prendas antiestéticas y carecen de utilidad. ¿Algún motivo para que sigan existiendo?

2. Mochilas. Aquí entramos en otro apartado más peliagudo, y es que las mochilas son muy cómodas, lo que hace que haya una división de opiniones sobre ellas. Al llevar dos asas, aportan estabilidad frente a las bolsas, por eso les damos carta blanca a su uso en el gimnasio y (¡a lo sumo!) para viajar. Para el día a día, usa un bolso. Son más bonitos y más combinables porque, que no te engañen, las mochilas no van con todo.

3. Pintalabios de colores raros. Los tonos verde, amarillo o azul en los labios le quedan bien a Rihanna, a Joan Smalls y a nadie más. Es un hecho.

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4. Chándal. Volvemos al ámbito de la comodidad, que ha vivido un momento de clímax este 2015. Pero, ¡qué demonios!, los leggings también son cómodos y mucho más estéticos para hacer deporte. Porque es para lo que usaríamos el chándal, ¿verdad?

5. Mechas californianas extremas. Esta tendencia capilar lleva entre nosotros varios años porque es cómoda (no requiere repaso en la peluquería cada dos semanas) y muy favorecedora. Pero hay que poner un límite: hay contrastes que simplemente no funcionan, ni siquiera a las más fashionistas.

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6. La tendencia no pooContinuamos hablando de belleza y, concretamente, de cabello. Este año hemos conocido que hay gente que (presume de que) lleva años sin lavarse el pelo. Son personas que sostienen que sus melenas están mejor sin los sulfatos y compuestos químicos de los champús (y de ahí el nombre que abandera la tendencia "no poo", o lo que es lo mismo "sin champú). Incluso en las pasarelas hemos podido ver peinados que se recreaban en lo grasiento del pelo. Un ejemplo más de moda inspirada en lo que se ve en la calle. Y de tendencia a erradicar.

7. Los falsos cuellos altos. En algunas colecciones (como la de Dior en la imagen) se ha incluido a este viejo conocido de los 90. Una tendencia similar a la primera, pero que se regodea aún más. ¿Alguien le ve sentido a estos complementos? Nosotras tampoco.

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8. Tatuarse los ojos (y meterse cualquier cosa ahí). Otro absurdo extendido este año es colorear el globo ocular y/o poner en ellos mini siluetas de papel para decorarlo. No acompañamos esta "tendencia" de imágenes porque pueden herir sensibilidades. Además, quienes perpetran estas locuras deben ser conscientes de que también pueden herirse los ojos. Incluso causar daños permanentes.

9. Los meggings o leggings para hombre. Aunque parezca algo raro porque no lo hayamos visto mucho en nuestro país (aunque marcas como Zara los han vendido), es una tendencia bastante extendida en capitales de la moda a nivel mundial, como Nueva York, París, Londres o Tokio. Puestos a elegir, preferimos que se extingan. O, al menos, que se queden bien lejos.

Imágenes | GettyMuch Vogue