Isabel Navarro Ibáñez

Periodista, estilista y enamorada del sur. Me inspiran la luz del sol y el sonido del mar.

La tendencia de la temporada: el nuevo gótico

En el S. XIX, la reina Victoria de Inglaterra se convirtió en el máximo icono de moda de la época. Su estilo, marcado por el luto riguroso, fue el referente en la vestimenta femenina durante décadas. En la moda de estos años destacan los extremos: tejidos pesados, como el terciopelo, frente a delicados encajes; la ausencia de color llevada a opuestos, como el blanco frente al negro; la épica del romántico estilo gótico frente a la austeridad de la rigidez victoriana...

La estética de esta época, que nos parece lejana, está de plena actualidad. Son muchos los diseñadores que han decidido llevar el estilo gótico a las pasarelas, y las tiendas low cost se encargan ahora de traerlo a las calles, demostrando entre ambos que se trata de una tendencia fresca y fácil de llevar (a diferencia de lo que podría parecer tras un primer vistazo). Diseñadores y marcas fast fashion han reinventado un estilo que se recrea en el romanticismo de la decadencia. Y tú eliges cómo llevarlo.

1. Elegancia austera

Uno de los principios esenciales de la moda victoriana era la austeridad, que solía traducirse en vestimenta sencilla y negra de pies a cabeza.

Visto en: Valentino. Las pesadas faldas, de largo hasta el suelo, maracaron la era victoriana y el tándem creativo de Valentino, Chiuri y Pizzioli, las revive con su característico aire aristocrático.

Visto en: Alexander Wang. El americano actualiza el estilo gótico en su inherente clave Rock&Sport. Las tachuelas de los cuellos iluminan un look muy oscuro.

Visto en: Just Cavalli. La firma italiana rejuvenece los vestidos góticos con cremalleras frontales, que no restan sobriedad a la ecuación.

2. Binomio black&white

Después del reinado del negro (o el blanco) en clave monocolor, la combinación de los dos opuestos ha sido siempre lo más clásico a la hora de vestir. Un básico que no envejece.

Visto en: Alberta Ferretti. La italiana combina lana con encaje en clave bicolor para hacer una apuesta ganadora.

Visto en: Alexander McQueen. La delicadeza extrema se conjuga en la firma inglesa, que revisita otro clásico de la época: la botonadura hasta el final.

Visto en: Rodarte. Las hermanas Mulleavy modernizan los aires victorianos y acercan el estilismo a las más jóvenes, al combinarlo con faldas mini.

3. Tejidos delicados

Estas telas se popularizaron en la era victoriana por el auge de las máquinas de coser, que hicieron accesibles estos tejidos a casi toda la sociedad. Mostrar la piel de manera sutil fue una de las claves de la época.

Visto en: Philosophy di Lorenzo Serafini. Las gasas y las muselinas se combinan para revestir las calles con aires infantiles.

Visto en: Tom Ford. El americano conjuga un vestido de tul al que añade flecos y brillos para un gótico en clave glam.

Visto en: Ralph Lauren. El encaje y el guipur de aires retro se rejuvenece con accesorios de estilo masculino.

4. Colores inesperados

La renovación de las tendencias góticas también se realiza actualizando la paleta utilizada.

Visto en: Just Cavalli. Siluetas victorianas aderezadas en tonos mostaza.

Visto en: Alexander McQueen. El delicado rosa empolvado actualiza el estilo gótico, sin restarle un ápice de efectismo.

Visto en: Philosophy di Lorenzo Serafini. El italiano aporta modernidad a una sencilla blusa victoriana con un colorido abrigo patchwork.

5. Mangas especiales

El abullonado, en diferentes siluetas, es la clave de las mangas de la época victoriana.

Visto en: Givenchy. Riccardo Tisci muestra su particular visión del estilo gótico con mangas globo en total black.

Visto en: Roberto Cavalli. El italiano conjuga chorreras, lazada al cuello y mangas románticas con una falda animal print.

Visto en: Tom Ford. El terciopelo no puede faltar en una revisión del estilo victoriano, esta vez con toques sensuales.

6. El cuello estrella

La golilla, el adorno de tul o encaje que se ponía en el cuello en la época, fue la evolución de la lechuguilla aristocrática. Parecía la tendencia más imponible, pero su actualización la ha hecho muy apetecible.

Visto en: Alberta Ferretti. Una camisa de aire infantil, combinada con un pichi y unas botas mosqueteras trae al S. XXI un clásico naif.

Visto en: Altuzarra. La golilla se vuelve sexy gracias a una estratégica abertura en el escote, que suma enteros al combinarse con un pantalón masculino.

Visto en: Valentino. Un cuello alto en tul, bordado con hilo dorado, que sofistica cualquier look.

¿Cómo combinarías tú la tendencia de la temporada?