Isabel Navarro Ibáñez

Periodista, estilista y enamorada del sur. Me inspiran la luz del sol y el sonido del mar.

Hemos probado: pestañas postizas

¿A quién no le gustaría tener una mirada más abierta, más grande y expresiva? En las pestañas recae gran parte de esa responsabilidad y, usando una máscara adecuada, podemos conseguir un efecto increíble. Pero a veces no es suficiente. Hay días en que tienes un evento especial y te apetece algo más. O quizá es un día normal pero necesitas un chute de autoconfianza y, en vez de buscarlo en una barra de labios roja brillante, decides poner el foco en tus ojos. Eso me pasó a mí.

Llevaba años viendo como las fashionistas lucían pestañas postizas en sus estilismos de alfombra roja. El resultado a veces era natural; otras, dramático, pero siempre impresionante. Todas las miradas se dirigían, irremediablemente, a unos ojos enormes y preciosos, de pobladas pestañas y aire sofisticado. Así que me decidí a probar las de la marca Eylure. Había leído buenas recomendaciones, basadas en su acabado natural y en lo bien que estaban de precio, y terminé por comprarme unas. Elegí unas muy sencillas, cuyo objetivo era conseguir alargar mis pestañas. Pero hay una multitud de modelos: dirigidas a aportar volumen, muy espesas e incluso con brillantina o plumas, para las más atrevidas.

Me daba algo de miedo el momento de ponerlas, porque las manualidades no son lo mío y no destaco por la destreza a la hora de maquillarme (ni de peinarme… podríamos definirme como un desastre en materia de belleza). Y la verdad es que al principio fue un fracaso. Intenté ponérmelas directamente con los dedos y las pestañas postizas quedaron por encima de la línea de mis pestañas naturales (donde deberían quedar). Lo bueno es que, al retirarlas rápido, el pegamento (que viene incluido) aún no había hecho su efecto y no me dejó residuo en el párpado. El segundo intento fue mejor: con unas pinzas de depilar. Fui poco a poco y conseguí pegarlas justo en el nacimiento de mis pestañas. Dejé que el pegamento se secase durante unos minutos y ya empecé a maquillarme. Me delineé el ojo por gusto, porque no es necesario hacerlo para esconder el comienzo de las pestañas postizas. Las de Eylure no tienen una “raíz” tupida, por lo que su acabado es muy natural. Se camuflan perfectamente con las tuyas y, si ya añades una capa de máscara para mimetizarlas, el resultado es algo impresionante. Atrévete a probarlas.

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Imágenes | Pop Sugar y Eylure