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Isabel Navarro Ibáñez

Periodista, estilista y enamorada del sur. Me inspiran la luz del sol y el sonido del mar.

Cómo combatir la celulitis (IV)

Llevamos unas semanas hablando sobre el eterno problema de la celulitis y sus posibles soluciones. Como cierre a esta monografía, toca comentar la solución más eficaz para cuando el problema está ya demasiado enquistado, cuando ha fallado todo lo demás. Ya hemos dicho que la dieta sana, el ejercicio físico y las cremas mejoran el aspecto de la piel y pueden acabar con la celulitis, pero no siempre. A veces se requiere una ayuda extra. Y es que las cremas con enzimas (como la Q10) tienen un valor reafirmante a nivel cosmético, por lo que su actuación se queda en la superficie. Así que, si la intención es profundizar para llegar a lo más hondo del problema, hay que probar, por lo menos, los masajes manuales anticelulíticos (o drenaje linfático, un tipo de masaje que actúa directamente sobre el sistema linfático). Eso para empezar.

Si no es suficiente, podemos recurrir a la presoterapia, que reduce la celulitis y ayuda en casos de retención de líquidos y/o varices. Es una técnica que consiste en la aplicación de presión positiva (mediante una serie de vendajes, mangas compresivas o presión neumática) sobre los tejidos cutáneos, algo que mejora la circulación y produce el efecto de drenaje linfático antes mencionado.

Otro tratamiento efectivo es la mesoterapia, un compuesto que trabaja como una hormona, aumentando el metabolismo y estimulando el organismo. Se introduce en el cuerpo mediante inyecciones.

También podemos recurrir al aqualix, una especie de detergente que se infiltra (mediante intralipoterapia) en las zonas de grasa localizada para que destruya el tejido adiposo. Es un método muy eficaz siempre que, al igual que la mesoterapia, sea realizado por doctores especializados. Además, no tiene efectos secundarios y resulta inocuo para nuestro organismo.

Hay que tener claro que estos tratamientos son muy efectivos, pero no funcionan por sí solos, sino que son un complemento para cuando la vida sana no es suficiente. Además, hay tres tipos de celulitis: edematosa (que se ve solamente al pellizcar la piel), dura (la conocida comúnmente como piel de naranja) y la fibrosa o nodular (que es dolorosa y fría y tiene aspecto de grandes nódulos). Y antes de decidir qué tratamiento es el que más nos conviene, hay que consultar a un médico, porque un reconocimiento previo es indispensable para hallar la solución.

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Imágenes | Dod Magazine y Harper's Bazaar

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