Iratxe Aranguren

Me gusta la moda real. Seamos sinceras, el must have de la temporada es el pijama.

No todo lo que ves en pasarela es para que te lo pongas

Hoy quiero tratar un tema que de verdad me llama la atención: la moda como espectáculo. No paro de oír a gente hablar de desfiles o propuestas de grandes diseñadores con dejadez, burlándose de las creaciones y calificándolas de imposibles. Frases como "eso no se puede poner para salir a la calle" o "¿quién se compraría algo así?" son repetidísimas en redes sociales y foros especializados. ¡La moda es espectáculo! El diseñador no busca que te compres lo que lucen las modelos en las pasarelas, para eso tiene su tienda física y su online store

Si vender no es el objetivo, ¿cuál es? Marcas como Dior o Chanel no quieren publicitarse, ya están en la mente del consumidor y no necesitan ser recordadas, ¡jamás las olvidaríamos! No, lo que se pretende con los fashion shows es crear espectáculo, hacer ruido, llamar la atención y, lo más importante: construir una imagen de marca asociando la firma con un determinado concepto. Es cierto que ninguna compraremos el chándal de Bob Esponja que presentó Moschino la pasada temporada, pero ¿a qué no se te olvida ya su nombre? ¡Esa es la meta! Los grandes desfiles -llenos de luces, humo y música - no son el lugar para plantearse comprar un vestido, si no el lugar en el que dices: "¡Yo quiero ser parte de esto!".

Los verdaderos amantes de la moda disfrutan de ella, de la oscilación de un vestido o de una mezcla de tejidos. Las personas que no entienden la moda pero necesitan comprar tendencias son verdaderamente las que solo ven la usabilidad de la prenda. Es importante que aprendamos a ver la moda como un arte, a entender que no todo está creado para ser llevado y sigue siendo totalmente válido. La moda es color, es movimiento, es innovación continua y quizá, también un poquito, es street style. ¡Descubrámosla como tal!

La moda es arte