hipatalia

Cada experiencia me cambia un poquito, o un muchito, y eso me encanta! creo que estar en cambio constante es señal de que estoy viviendo, y disfrutando en el camino ¿y qué más puedo pedir?

Yo? yo soy traveler

Somos una generación viajera, muy viajera. En estos tiempos, en los que la crisis, los Erasmus, las relaciones a distancia y el auge de las compañías low cost nos obligan y facilitan viajar muchos de nosotros hemos aprendido a meter nuestra vida en una maleta (o tres). Pero que estemos más tiempo en un tren o avión que en tierra firme no significa que nuestra vida sea fácil, por fascinante que a los de fuera les parezca. Nos enfrentamos a cambios constantemente de agua, humedad (con lo que eso supone para nuestro pelo), compañeros de piso, piso…

foto 1La pasión por viajar la tenemos muchos incrustada en nuestro ADN, mas cuando son las circunstancias las que te hacen tener como mejor amiga a tu maleta la cosa cambia. Según los datos ya son 700.000 los jóvenes españoles que han emigrado en busca de oportunidades laborales desde que la crisis empezó, un estudio publicado en Journal of Communication asegura que hoy en día un mínimo del 25% de la población tiene o ha tenido una relación a distancia; además de esos 270.000 europeos que han disfrutado de un Erasmus solo el año pasado. Y, evidentemente, las necesidades varían en función de la naturalidad del viaje.

Para aquellos que “prepara el atillo” y parte, sin fecha de vuelta, buscando trabajo (si es relacionado con lo estudiado, mejor) la maleta se convierte en el peor enemigo imaginable. El reto de metfoto 2er ropa formal para entrevistas; cómoda para los trabajos precarios de 60 horas semanales por las que todos hemos pasado; a la moda para esos momentos de relax con los amigos que hagamos; calentita para las ferias y lluviosas noches londinenses (destino de la mayoría de los españoles emigrados); libros del idioma; ordenadores; cargadores… muchas cosas que pensamos imprescindibles pero que ni las decenas de horas de tetris acumuladas en nuestra niñez nos ayudan a rellenar una maleta de 55x40x20. Ya que no puedes cometer el error, que todo novato comete, de aparecer en una ciudad desconocida con tres o cuatro maletas a rebosar y esperar que el metro tenga ascensor, la casa que miraste por internet quede cerca del metro, y vivas en el bajo.

Aunque el problema, como todos los emigrantes saben, es la vuelta; cuando, sin darte cuefoto 3nta, ¡y tan solo en unos meses!, tus cosas se han multiplicado y ahora volver a tu ciudad (o mudarte a otra) supone una maleta más, en el mejor de los casos. ¿Qué nos dice la experiencia después de varios batacazos por las escaleras o más de una rueda de maleta desaparecida en combate? que los portátiles son nuestros amigos; que es muy romántico leer en papel pero que dios bendiga los libros electrónicos; que un vaquero ha de ser mucho más versátil de lo que ya nos esperábamos; que el cepillo de dientes electrónico limpia tremendamente bien pero en toda ciudad hay un Todo a cien, Poundland o equivalente con cepillos <<de los de toda la vida>>; y que andar descalzo, a diferencia de lo que piense tu madre, tampoco está tan mal.

La cosa cambia cuando la finalidad del viaje es romántica. En esta ocasión no solo tene mos el problema del espacio, que tratándose de unos días o semana lo tenemos más fácil, sino de cómo sortear la vigilancia de los aeropuertos para no acabar con la cara colorada. Porque… ¿Qué hacemos si al maleta_completa_consoladores--644x362buen señor se le ocurre hacernos abrir la maleta en medio de la fila en hora punta en Barajas porque hay algo sospechoso de forma fálica? o ¿cómo se dice esposas en alemán?, ¿el bote del lubricante es de 100ml? ¿será igual de sexy atarle a la cama con la correíta de la maleta, porque si me evito los pañuelos me cabe un bikini más?

Así que, cuando tengais vuestra próxima aventura, ya sea por una semana o un año, recordar que las cosas pequeñas son la mejor opción  y que no sois malas personas si al pensar  en la plancha la frase que se os viene a la cabeza es <<la arruga es bella>>. Disfrutar del viaje.