god save my swing

Diseñador ropa deportiva y de calle bajo la marca God Save My Swing, basada en el mundo del golf.

ELEGANCIA EN EL DEPORTE

CARTELLa moda en el deporte Me gustaría reivindicar desde mi humilde teclado la relevancia de la moda y el estilo en el deporte. Por mi profesión de diseñador, frecuento muchas tiendas on y off line de ropa deportiva, y es un castigo a la poca o mucha sensibilidad que tengo, ver las prendas técnicas, hipertécnicas, superespecializadas, fruto de la mente de un ingeniero más que de un diseñador, que existen hoy en día para la práctica deportiva. Las grandes marcas multinacionales, por cuestiones marquetinianas, han decidido vestir al amateur, al que hace deporte por diversión o salud, como si fuera el mejor de los profesionales con diez medallas olímpicas a sus espaldas. Es habitual salir a la calle, y ver a joggers o runners recién salidos del Decathlon, vestidos como si fueran a ganar de calle la maratón de Nueva York, o las olimpiadas. Colores extremos, tejidos extremos, patrones extremos... mal gusto extremo. Pero señora! Que va usted a correr alrededor de tres manzanas! Hágalo por lo menos con un poco de gusto, hombre! Es ridículo pararse en el tee del 1 de muchos clubes de golf, por ejemplo, y ver al señor con barriga cervecera, vestido con barras y estrellas, con el mismo polo hipertécnico de Tiger Woods, los mismos pantalones de cuadros chillones de Phil Mickelson, darle cuatro veces al aire o al suelo antes de acertar a golpear la bola. Es penoso. El buen gusto y la elegancia debe estar presente 24 horas al día, en cualquier actividad que realicemos (al menos, las que realizamos vestidos...). Cada actividad deportiva es un mundo, de acuerdo. Y no pretendo que en la halterofilia usen otra cosa que no sean esas ridículas camisetas de tirantas, de acuerdo. Pero hay otros deportes en los que no está reñida la elegancia con su práctica. Ejemplos? Cualquiera de raíz británica, por ejemplo: fútbol, rugby, tenis, criquet, croquet, golf, etc... Aún recuerdo jugar al tenis vestido entero de blanco, con un par de rayas azul y roja en la manga de... la rebeca! Pero el tenis era así, elegante, estiloso. Hasta que llegaron cuatro multinacionales que, por vender, arruinaron su estética. Y desgraciadamente, lo mismo está ocurriendo con mi deporte favorito, el golf. No digo que volvamos a los bombachos (aunque estaría bien ocasionalmente), pero por favor, dejemos el vestuario de los profesionales para los profesionales. El golf tiene un protocolo en su vestimenta, y estas ridículas vestimentas ceñidas, de colorines de fondo de cualquier episodio de la abeja Maya, no deberían tener cabida en este deporte. Yo propongo, simplemente, vestir lo suficientemente cómodo para que la ropa no moleste nuestro swing amateur, pero lo suficientemente elegante para que la ropa no moleste a los ojos de quien nos vea... Un poquito de por favor, seamos elegantes en todo lo que hacemos, hasta en el deporte.