En busca de la mejor versión de ti misma

Estos tres últimos días de calima que hemos vivido, además de adelantarnos el verano, nos han avivado las ‘alarmas’. ¡Que sí!, ¡que ya está aquí! Fuera ropa con la que disimulamos nuestras imperfecciones y, en el mejor de los casos, vuelta a los trapitos que, a poco que sople el viento, contornean nuestra figura.

La imagen que nos devuelve el espejo no es la mejor versión de ti misma.

Si es tu caso, no tengo buenas noticias para ti: ya, vas tarde. Y lo sabes. Nuestra mente posee la información necesaria para, con sensatez, saber lo que tenemos y no tenemos que hacer. Sólo hay que tener la capacidad y la disciplina de ponerlo en práctica. No en vano, enero es el mes de los propósitos para el resto del año y, quizá, hasta ahora ni siquiera lo has intentado.Pilares alimentacion y ejercicio

Sin embargo, el ánimo de este artículo es trasladarte la idea, positiva y constructiva, de que sea cual sea aquella parte de tu cuerpo que deseas corregir, incluso si es un todo, se puede alcanzar.

Aquí no valen engaños. Lograrlo va a ser un proceso de largo recorrido: entre 4 y 6 meses, según los casos, para ver los resultados deseados aunque tras el primer mes se comienza a sentir el cambio. Y tampoco va a ser fácil ya que vas a tener que hacer gala de tus dotes de constancia y esfuerzo personal. Mejor dicho, va a suponer un cambio radical en tu estilo de vida -porque una vez conseguido el objetivo, lo realmente complicado es mantenerlo- basado en dos pilares fundamentales: cambio de hábitos alimenticios y práctica de ejercicio físico regular.

En cuanto a la alimentación: reduce al mínimo la junk food. Di NO a la “comida chatarra” que llena tu cuerpo de grasas malas (trans y saturadas), azúcares y productos químicos. Esto no significa que nunca puedas comerte una pizza, un kebab o una hamburguesa. Si mantienes una dieta equilibrada, nutritiva y saludable, una vez a la semana debes permitirte un capricho: psicológica e, incluso, orgánicamente, es necesario.

Una correcta nutrición incluye proteínas de origen animal (carnes rojas, carne magra de cerdo, aves, pescados y huevos), cereales, hidratos de carbono complejos, legumbres, hortalizas y fibra a través de verduras (especialmente las de hojas verdes) y frutas (nunca en la merienda o en la cena). Entre los nutrientes que no deben faltar en tu dieta se encuentra la vitamina C que hallarás en las frutillas rojas, los cítricos y, muy especialmente, en el kiwi.

dieta equilibrada

Está claro que lo que comemos se muestra en nuestro exterior así que si quieres eliminar celulitis puedes ayudarte de la ingesta de ácido glicólico (para producir colágeno), aceite de pescado (fuente de ácidos grasos omega – 3), proteínas (para tonificar y reafirmar la musculatura) y retinol (para la renovación celular).

Por supuesto, otro ‘must’ es beber agua (mínimo litro y medio diario) para eliminar toxinas y aumentar el metabolismo.

Musculatura humanaCon una rutina de ejercicio físico (entrenamiento de resistencia o con pesas combinado con el cardiovascular o aeróbico) conseguirás crear más músculo, quemando más grasa. Tu metabolismo aumentará a través de la construcción de músculo: por cada medio kilogramo más de músculo, quemarás alrededor de 50 calorías más en reposo.

¿Significa esto que tienes que hacer deporte todos los días? Esta respuesta creo que te va a gustar: no. Tan importante son las sesiones de ejercicio físico (mínimo de 30 minutos; lo ideal, 45) como las jornadas de descanso: una o dos por semana, no más. Esto implica que has de entrenar un mínimo de 4 veces por semana.

Si tu economía no te permite apuntarte a un gimnasio o, simplemente, no te gustan, haz deporte por tu cuenta.

Comienza siempre las sesiones de ejercicio con un calentamiento previo, de unos 10 minutos de duración, a fin de evitar lesiones musculares.

Ejercicios cardiovasculares de baja intensidad son caminar cuesta arriba (ayuda en la tonificación de los glúteos) y subir escaleras (quemas grasas y tonificas glúteos al mismo tiempo). Ejercicios aeróbicos de intensidad media son caminar a buen ritmo, baile, ciclismo, patinaje, correr a ritmo moderado, zumba, natación, aerobic, gimnasia en el agua y esquí de fondo por ejemplo.

sentadillasLas sentadillas son el ejercicio compuesto más importante para muslos y nalgas.

Por el momento, evita el deporte de alto impacto (saltar a la cuerda, correr fuerte, el pádel, el squash, el tenis…) ya que es contraproducente para la celulitis al lastimar el tejido subcutáneo que es donde se encuentra la grasa acumulada.

Pero recuerda: al igual que calentaste al principio, finaliza cualquier sesión de entrenamiento dedicando 5 minutos a estirar los músculos.

Siguiendo estos simples consejos, conseguirás reducir volumen y evitar la flacidez que se produce con la pérdida de peso. La tonificación muscular y dérmica es fundamental en la segunda etapa.

Además puedes ayudarte de duchas templadas, frías si las aguantas sería lo suyo ya que éstas mejoran la circulación y tonifican los tejidos mientras que el agua a temperatura muy alta tiene efectos negativos sobre la circulación y provoca flacidez (disminución del colágeno y elastina).

postura correctaPractica regularmente una postura correcta: hace milagros en el aspecto del abdomen. Al estar de pie, sitúa los pies rectos, los hombros hacia atrás y mete el vientre. Al principio puede resultarte un poco incómodo, incluso llegarte a doler ligeramente, pero es buenísimo.

Y prueba a ocupar el tiempo muerto del sofá. Cuando estés viendo la tele, en lugar de hacer zapping durante la publicidad, haz el siguiente sencillo ejercicio con el que, paulatinamente, eliminarás la flacidez abdominal. Boca arriba, inhala lentamente y, antes de exhalar, estira las manos hacia arriba deslizándolas suavemente sobre los muslos y las rodillas mientras exhalas.

Si lo que te preocupa es la celulitis, necesitas controlar la producción de cortisol y estrógeno.

cortisolEl cortisol u hormona del estrés, también aumenta el almacenamiento de grasa y rompe tanto el músculo como el colágeno de la piel que es lo que hace que está esté tersa y firme. Para combatir el cortisol come comidas pequeñas a intervalos regulares durante todo el día, reduce el estrés ayudándote de ejercicios de respiración o meditación por ejemplo, duerme mínimo 7 horas ya que la falta de sueño provoca picos en la producción de cortisol y evita los estimulantes como la cafeína.

Por su parte, la producción excesiva de estrógenos provoca un aumento de almacenamiento de grasa en muslos y nalgas y rompe las fibras de colágeno de la piel con lo que se causan las estrías y entras en el círculo vicioso de la creación de celulitis. Solución: actividad física con la que se reduce la excesiva producción de estrógenos, reducción de grasas saturadas y trans en la dieta y controlarás fácilmente este problema.

El cuerpo es un todo pero, a la vez, es único: ¡mímalo!