carmencdll

Periodista- Redactora- Seguidora de tendencias y amante del factor sorpresa.

Ritual de belleza casero para recibir el Año Nuevo

 

Como cada año, esperamos y preparamos esta fecha para estar radiantes. No es sólo cosa del estilismo de Nochevieja, también buscamos acompañarlo de productos cosméticos que nos dejen una piel envidiable, porque confiamos en el presagio que dice que continuaremos mes a mes como lo hayamos empezado tras la última uva.

Está muy bien cuidarnos, pero teniendo en cuenta que las fashionistas más caprichosas ya hemos gastado medio sueldo en el vestido, y otro tanto en accesorios, vamos a seguir unos sencillos pasos que nos dejarán ahorrar la paga de Navidad, sin renunciar a una piel que luzca un aspecto de suavidad y luminosidad. Para ello, podemos aprovechar el baño y convertirlo en un ritual de belleza y bienestar; porque nuestra red social de moda, también quiere ayudaros a mimar nuestra piel a modo low cost,  en unos sencillos pasos:

  1. Utiliza un gel exfoliante, para eliminar células muertas y otras impurezas que le dan opacidad. Si no tienes ninguno en casa, puedes prepararlo tú misma (Do It Yourself), mezclando siete cucharadas de azúcar con cinco de aceite corporal, para aplicarlo antes de la ducha; o bien mezclar el azúcar con el mismo gel de baño. Debéis dedicarle más tiempo y paciencia a las zonas más secas y ásperas, como los codos, rodillas o tobillos. Existen mil maneras de preparar éste must de belleza  de forma natural, y todas ellas tienen resultados igual de eficaces. Personalmente, me gusta añadir una cucharada de miel, hasta que se haga una pasta, para sumarle luminosidad al resultado. No os olvidéis de repetir el proceso, al menos una vez a la semana, para mantener los resultados.
  2. Al salir de la ducha, coge una toalla para envolverte en ella, y deja reposar unos minutos. La humedad permitirá una mayor absorción de los siguientes productos.
  3. Aplicar aceite corporal y/o crema hidratante, para mejores resultados. Conseguiremos una piel flexible y suave.
  4. ¡Ahora a por el cutis! Seguiremos los mismos pasos, con la diferencia del uso de productos específicos para el rostro y teniendo en cuenta nuestro tipo de piel; es decir, cambiando el aceite corporal por un sérum que elimine los signos de fatiga, y una hidratante que se adapte a nuestra piel, ya sea mixta, seca o grasa.

¡Ya estáis listas!

 

IMÁGENES: ECOOSFERA