carmencdll

Periodista- Redactora- Seguidora de tendencias y amante del factor sorpresa.

Maneras de rebelarse a la maldición navideña

Sí, estamos en esas fechas. Nos sentimos obligados a comer por comer, porque llegan las comidas familiares, cenas de empresa, de amigos…etc. La Navidad, es la época de los excesos por excelencia. Los expertos calculan que se suelen ganar, entre tres y cuatro kilos de media por persona.

Para no llevarnos un disgusto con la báscula, nos aconsejan no picar entre horas y vigilar el consumo de alcohol, entre otras cosas, pero, ¿a quién queremos engañar?, estamos demasiado metidos en el papel  festivo, e involucrados en una intensa vida social, así que vamos a dejar a un lado los intentos de ayuna.

Si queremos perder peso de una forma sana, o no ganarlo (en este caso), no hay mejor manera de hacerlo, que con ejercicio. Esto lo hemos escuchado millones de veces, pero no nos lo tomamos en serio, porque la mayoría, somos de esas personas, que creemos en la posibilidad de estar en forma sin mover un dedo. Esto no es posible, pero existen otras alternativas más efectivas para la quema de grasa, que no llevan tanto tiempo: entrenamientos de alta intensidad (HIIT – High Intensity Interval Training). Gracias a un entrenamiento de este tipo, favorecemos el gasto energético, a la vez que fomentamos el aumento de masa muscular.

¿En qué consiste el HIIT?

La clave, es mezclar periodos cortos de tiempo, de un entrenamiento cardiovascular muy intenso (al 80-90% de nuestro ritmo cardiaco), con otros periodos también cortos, de una intensidad moderada o baja (50-60%). Es decir, se trata de realizar cualquier ejercicio cardiovascular, en intervalos, de manera que gracias a los cambios de intensidad, conseguimos metabolizar la glucosa de forma más efectiva.

Si somos principiantes, habrá que aumentar la intensidad de forma progresiva y a un ritmo cómodo, que nos permita bajar las pulsaciones y recuperarnos en los periodos de descanso, de manera que no lleguemos fatigados, al siguiente periodo de alta intensidad.

En una cinta de correr, por ejemplo, utilizaremos la velocidad y la inclinación, para realizar los picos de intensidad. Aquí os dejo un ejemplo de 30 minutos.

Además, es importante saber, que nos sometemos a un esfuerzo elevado, y por eso, no es recomendable hacerlo más de 2-3 veces por semana, dejando algún día de descanso entre ellos.

No os olvidéis del calentamiento, y, ¡a por ello!

 

Imágenes: MUNDOFITNESS