carmencdll

Periodista- Redactora- Seguidora de tendencias y amante del factor sorpresa.

El trabajo tiene su lado positivo

Suena el despertador, remoloneamos un par de minutos, y nos levantamos por fin de la cama, mientras vamos caminando  por el pasillo,  que aún vemos entre destellos de luz que provienen del maldito interruptor que nos quiere dejar ciegas, pensando que tenemos que despejarnos con una ducha, para poder sobrevivir a una larga e intensa jornada laboral. Ahora sí, llega ese momento… Antes de tomar el maravilloso café que nos espera para poder arrancar la mañana: ¡hora de vestirse!

 ¿Qué me pongo?

Seguro que ésta pregunta ha resonado en tu cabeza, una y otra vez, mientras pasan los minutos y se acerca el momento de tener que elegir: salir de casa o llegar tarde al trabajo.

Algunas, solemos pasar mirando el armario un tiempo poco aprovechado, haciendo rápidos intentos de glamorosos looks, que mentalmente son fantásticos… el “pero”, es que no contábamos con que se nos estaba colando el lookbook de Zara en la imaginación, y por eso no encontrábamos la camisa que buscamos . Volvemos a empezar, pero las refrescantes temperaturas de los días que se acercan cada vez más al frío invierno, nos deben estar congelando el cerebro y bloqueando nuestra capacidad creativa.

No desesperéis, podemos encontrar muchas ideas en las fashion bloggers, por ejemplo.

Sus outfits, tiran mucho de básicos, que nos resultarán útiles para nuestro look de oficina, ya que son prendas que se rigen por la combinación perfecta de elegancia y  naturalidad; dos elementos que acompañan a la seriedad, como elemento clave de un puesto de trabajo. Es verdad que no todas nos dedicamos a lo mismo, profesionalmente hablando; y que podemos contar con más o menos libertad, a la hora de elegir colores y accesorios según nuestra profesión. Por eso quiero ofreceros algunas alternativas:

 

Siguiendo tendencias, podemos optar por faldas midi o pantalones de pinza. Y para combinarlos, podemos usar blusas y tops, que nos den un aire sofisticado.

Además, el working outfit, es una buena oportunidad para sacarle partido a los acabados masculinos, en mangas, botonaduras… y ¡cómo no!, en calzado.

Finalmente, puedes rematar con un abrigo amplio, que remarque sutilmente tu figura.

 

Imágenes tomadas de: VOGUE