6 tips para ser FELIZ

Nos pasamos la vida buscando la felicidad cuando, en realidad, está siempre dentro de nosotros, pero hay que saber potenciarla. He resumido esta teoría en seis consejos o puntos clave a tener en cuenta para que podamos ser un poquito más felices. No se trata de cambiar, sino de fortalecer algunos hábitos. camino-a-la-felicidad Sí, lo sé, no siempre es fácil y todos tenemos días de bajón,    momentos en los que decaemos, malas situaciones que nos  acompañan…. No pasa nada, es normal, c’est la vie. Pero  precisamente se trata de eso, de afrontar cada momento y de  seguir adelante, porque, desgraciadamente, momentos malos  siempre habrá, y esto es así. No pretendamos que nuestra vida  sea un camino de rosas, porque entonces nos frustraremos, pero  el camino, aunque a veces no sea fácil, sí podemos andarlo a  nuestra manera.   Vamos a ver 6 tips para ser felices:        
  1. El poder de la mente
  Éste es, quizás, el punto más importante de todos. El ser humano es el animal racional, ¿no? Pues utilicemos esta potente herramienta. A veces, no nos damos cuenta de lo que nuestra mente realmente puede hacer, y no, no me refiero a mover objetos. Nuestra mente es la herramienta más potente que tenemos, pero hay que tener cuidado porque es un arma de doble filo. Pensemos en positivo y no seamos nuestros propios enemigos. o-PENSAMIENTO-POSITIVO-facebook ¿Cuántas veces nos ha pasado que pensamos que algo nos iba a salir mal y nos hemos desanimado? Y yo pregunto ¿somos adivinos? Muchas veces somos mejor que James Cameron o Christofer Nolan, nos montamos unas películas en nuestra cabeza que fácilmente podrían ganar un Óscar. Nuestra mente influye en nuestro estado de ánimo porque, básicamente, es la que controla nuestro cuerpo. Así que, a menos que seáis la pitonisa Lola o Sandro Rey dejemos de montarnos películas y realmente creamos en nosotros mismos. No te digo que si piensas en positivo todo te vaya a salir mejor, pero al menos no nos estaremos autodestruyendo. No hay que engañarse, hay que ser realistas pero no podemos pensar que somos malos en algo, siempre habrá alguien peor, o que algo nos va a salir mal, porque no lo sabemos, o que este día de bajón es lo peor que nos ha pasado. Las cosas ocurren pero no se quedan en nuestra vida para siempre.    
  1. Paciencia
  Si algo no nos puede faltar es paciencia. No tengamos prisa, todo llega. No tenemos trabajo, bueno, pero no vamos a estar en paro el resto de nuestras vidas. No tengo novio, ¿y qué prisa hay? Vivimos la vida a contracorriente como si no hubiera un mañana. Y eso está bien para aprovechar y disfrutar al máximo, pero no para ahogarnos. Que el tiempo juega en nuestra contra es algo que sabemos, pero aquí la cuestión no es llegar al final, sino llegar de la mejor manera posible. Lo voy a decir claro, vida sólo hay una. Aunque seas budista y pienses en la reencarnación esta vida es la que es y no va a volver  a ser la misma. Y si no piensas en la reencarnación, sólo hay una vida. Nos estresamopaciencia-aflicaos, nos ahogamos, corremos, vivimos a 100 por hora y todo ¿para qué? Yo, sinceramente, quiero llegar al final y pensar que la vida que he vivido ha sido satisfactoria. No nos estresemos, todo llega. Puede que necesitemos una solución ahora, no pasa nada seguro que la hay. Quizás no sea la que deseemos pero no nos agobiemos, aún queda mucho camino por delante. Todo puede cambiar, ni siquiera podemos estar 100% seguros de lo que pasará mañana así que, paciencia. Mucha gente vive por los  estándares establecidos, es decir,  piensan que en la edad en la que se  encuentran deberían estar  haciendo lo que se supone que se  hace a esa edad. La situación ha  cambiado, pero parece que  nosotros no. ¿Es que no nos queda  vida por delante? Parece que  tenemos que conseguir las cosas ya  y eso nos causa ansiedad. Paciencia.  
  1. No juzgues 
Nos encanta juzgar al resto, pero odiamos que los demás no juzguen a nosotros. Antes de juzgar a una persona por lo que hace pregúntate si realmente conoces lo suficiente a esa persona como para poder opinar. Y si la persona a la que juzgas es de tu familia, tus amigos, tu novio/a, o tu círculo cercano piensa qué harías tú en su lugar y luego recuerda esta frase “cada persona es diferente al resto”. Nos creemos libres de opinar sobre lo que hacen los demás, es más, les damos consejos que estaría muy bien que fuesen consejos si, como tal, no se esperase que el otro lo haga, pero no es así. Juzgamos y nos creemos en la libertad de decir a los demás qué es lo que hay que hacer. Preocupémonos de vivir nuestra vida que todos tenemos bastante con lo nuestro.  
  1. Di NO
decir-que-no No es una palabra prohibida. Podemos decirla libremente cuando queramos. A veces, nos vemos en la obligación de decir que sí cuando en realidad no queremos, para nada, hacer lo que se nos propone. Está muy bien hacer cosas por los demás, pero también hay que saber tener límites. Ocurre mucho que en los trabajos o en las relaciones no sabemos decir que no. Aunque también pasa con nuestro grupo de amigos. No nos sintamos en la obligación d decir que sí siempre porque entonces nosotros mismos nos estaremos metiendo en este berenjenal. Decir no de vez en cuando no es malo, es más todo el mundo lo hace. Y no hay por qué sentirse mal, simplemente no puedes o no te apetece hacerlo. No es que vayamos a hacerlo de malas maneras, pero de vez en cuando podemos rechazar alguna propuesta si no nos gusta. No nos van a despedir por decir que no en ciertas ocasiones, es más, a veces hay que poner las cartas sobre la mesa para que no se aprovechen. Tampoco nos va a dejar nuestra pareja si en algo decimos que no o decimos lo que queremos nosotros. Y si nos deja realmente es que no merecía la pena. Y nuestros amigos e supone que deben aceptarnos como somos. Lo entenderán.    
  1. Piensa en presente
Esto va ligado al punto número uno. Nuestra mente nos juega malas pasadas, sobre todo por lo que he comentado antes: nos montamos películas en nuestra cabeza. Como ya he dicho, no somos adivinos y no sabemos lo que va a pasar. Por lo tanto, no nos imaginemos cosas que no son. Nos da miedo dar el paso pensando que nos van a decir que no, pensamos que el día de mañana va a ser un caos, o que todo va a salir mal. Muchas veces ocurre cuando nos vamos a dormir y estamos tan estresados pensando algunas cosas que no nos podemos dormir. Al día siguiente se ve todo de otra forma y todo lo malo que había en nuestra cabeza no es tan malo. present Lo mismo ocurre con el pasado. Si no lo dejamos atrás no podemos vivir el presente.Y cuando digo vivir el presente es literal. Si nos centrásemos más en lo que estamos haciendo en ese momento que en lo que piensa nuestra mente nos agobiaríamos mucho menos. Alguien me dijo una vez que los pensamientos son como personas y sólo debemos quedarnos con esos pensamientos cuando son una idea o algo que nos ayuda en nuestra vida. Los pensamientos vienen pero no nos enganchemos a ellos, son como personas que pasan por la calle a las que decimos hola y adiós.  
  1. Conócete, acéptate y se tu mismo/a
El último de los consejos, pero no menos importante, es aceptarnos. No digo aceptarnos físicamente, que también, sino mentalmente. Como he dicho al principio, la vida está llena de situaciones y momentos y no todos son felices. Acepta tu estado de ánimo en cada momento  no intentes ir contra natura. Nos agobiamos porque estamos tristes cuando en realidad lo único que hay que hacer es aceptarlo. No pasa nada, todos estamos tristes en algún momento, pero como ya he dicho antes todo pasa. Simplemente dejémoslo estar, no nos enganchemos a ello y tampoco intentemos ir en su contra. Esa tristeza está ahí pero si seguimos con nuestra vida tarde o temprano se irá. Es inevitable que ciertas situaciones de la vida nos pongan tristes o nos desanimen. Conocernos significa saber lo que realmente nos gusta, saber cuándo estamos bien y cuándo estamos mal, lo que queremos y lo que no. Sobre todo en las relaciones, a veces ocurre que dejamos de ser nosotros mismos. Y cuando todo acaba no sabemos qué hacer. Esto pasa porque hemos dejado de ser quiénes éramos. No me refiero a que hayamos cambiado pero hemos ido dejando algunas cosas en el camino. Cuando estas relaciones acaban lo que hay que hacer es volver a encontrarnos a nosotros mismos. N tengamos miedo de estar solos porque somos la mejor persona que va a estar con nosotros el resto de nuestras vidas, así que, conócete, acéptate, QUIERETE y sé tu mism@. 10-cosas-ser-feliz-interior Y ahora empieza a poner estos seis hábitos en marcha, no importa si decaes o si no lo consigues siempre, no importa que la balanza esté desequilibrada y haya más de uno que de otros, lo importante es que poco a poco vayas aprendiendo que ser feliz está dentro de ti y que las cosas pueden cambiar sólo si tu quieres.